23 febrero, 2012

La Gran Muralla Verde


Por PABLO FRANCESCUTTI
 
Esta vez no volveremos a criticar a China por su tristemente célebre trayectoria ambiental. Por el contrario, hablaremos de una mega-iniciativa ecológica gestada en esos pagos: la construcción de la Gran Muralla Verde, la larguísima barrera de árboles dirigida a contener el avance de las tormentas de polvo que azotan el país asiático. En prueba de que allí no se andan con chiquitas, están alzando un muro viviente que correrá en paralelo a la línea defensiva homónima, con una longitud de 4.500 kilómetros.
Con semejante fortificación vegetal no se busca detener a los bárbaros, sino parar al “dragón amarillo”: las nubes de polvo arrastrada por los vientos desde los grandes desiertos del norte, que periódicamente barren la ciudad de Pekín, cubriéndolo todo con una pátina parduzca y provocando epidemias de trastornos respiratorios; y siguen viaje a campo través, sepultando los cultivos bajo una alfombra de partículas arenosas.
En el origen de la polvareda se encuentra la desertificación, el resultado de una combinación de sequía, pastoreo excesivo y deforestación. Cada año, el desierto del Gobi se agranda unos 3.500 kilómetros cuadrados, aproximándose un poco más a las zonas habitadas (las dunas se hallan a tan solo 270 kilómetros de la capital del país).
Ante la amenaza, las autoridades del Ministerio chino de Forestación tuvieron la idea de oponerle un cordón vegetal a lo largo de la Gran Muralla; un cordón integrado por un cinturón externo de árboles de 250 a 650 metros de ancho, que defiende un ecosistema de vegetación baja resistente a la arena, plantada para estabilizar las dunas. Debajo se extiende una capa de grava de dos metros de profundidad, colocada con la doble misión de impedir que la arena suba a la superficie y estimular la formación de un suelo fértil.
Las plantas se siembran lanzando semillas desde aviones, en donde las condiciones del suelo lo permiten; en los terrenos más áridos se encargan los campesinos de plantar los arbustos y árboles requeridos. La palabra clave aquí es “aforestación”: plantación de nuevos bosques donde históricamente no los ha habido.
El proyecto, que arrancó en 2001, ya cuenta con 25 millones de hectáreas de árboles en su haber. Debe decirse que se lleva a cabo con paciencia china, previéndose su finalización para 2074. Aparte de los beneficios originariamente perseguidos, se van conociendo otros efectos positivos. Un estudio publicado esta semana en el ‘Journal of the American Water Resources Association’, calcula que a su término las precipitaciones aumentarán un 20 por ciento y se producirá un descenso de las temperaturas.

El Papa Benedicto XVI pide mayor empeño internacional en protección al medio ambiente


El Papa Benedicto XVI pidió hoy a la comunidad internacional un mayor empeño en la protección al medio ambiente e instó a revalorizar la interdependencia entre los pueblos producto de la globalización mundial.
Esto en un mensaje dirigido a 11 nuevos embajadores ante El Vaticano: Trinidad y Tobago, Guinea Bissau, Suiza, Burundi, Tailandia, Pakistán, Mozambique, Andorra, Kirguizistán, Sri Lanka y Burkina Faso, quienes presentaron sus cartas credenciales en una audiencia conjunta.
“Tanto en el plano individual como político, se debe encaminar hacia un empeño más concreto y más ampliamente compartido en relación al respeto y a la protección del ambiente.
Animo vivamente a las autoridades políticas de vuestros países a actuar en este sentido”, dijo.
En la Sala Clementina del Palacio Apostólico del Vaticano, el Papa constató que la unidad de la familia humana es hoy un hecho, gracias a los medios de comunicación que comunican todas las regiones del planeta y a los transportes que facilitan los intercambios humanos.
Según el líder católico los vínculos comerciales que hacen las economías interdependientes, los retos que toman una dimensión mundial como la salvaguardia del ambiente y la importancia de los flujos migratorios, han hecho comprender a los hombres que tienen un destino común.
“Junto a los aspectos positivos, esta toma de conciencia es percibida a veces como un peso porque incluye responsabilidades para cada uno y confiere a la resolución de los problemas una complejidad cada vez más grande con el aumentar de los actores en juego”, indicó.
“Esto no puede ser negado. No obstante, la mirada de la humanidad sobre sí misma debe desarrollarse para descubrir en esta interdependencia no una amenaza, sino una ventaja”, ponderó

Facebook se compromete a ser más ecológico


Facebook ha decidido dejar de ser el objetivo de las campañas de Greenpeace y colaborar con la ONG para lograr convertirse en una compañía más limpia. Así lo acaba de anunciar la red social, que asegura que empezará a trabajar de forma cercana con Greenpeace para hacer sus infraestructuras (especialmente sus centros de datos) más eficientes energéticamente.
Greenpeace y los usuarios de Facebook han conseguido que la red social se comprometa a utilizar energías renovables. La campaña, conocida como “Unfriend Coal”, comenzó en febrero de 2010 y ha sido tras 20 meses de movilizaciones cuando ha conseguido parte de su propósito.
Tras una campaña que ha durado 20 meses de movilizaciones, agitación y negociaciones promovida por Greenpeace, Facebook ha anunciado su objetivo de comenzar a abandonar el carbón como fuente de energía y orientar sus inversiones hacia el uso de energías renovables.
Desde Greenpeace han asegurado que a partir de ahora trabajarán junto con la red social para animar a los principales productores de energía a alejarse del carbón e investir en su lugar en energías renovables.
A raíz del acuerdo, Facebook se ha comprometido a adoptar una nueva política para sus centros de datos nuevos que dé preferencia a los lugares en los que puedan bajar la dependencia de energías fósiles.