27 noviembre, 2011

NASA enviará "maquina de ensueño" a explorar Marte


CABO CAÑAVERAL, Florida, EE.UU. (AP) — Tan grande como un automóvil y bien equipado como un laboratorio, el explorador rodante nuevo que la NASA enviará a Marte superará a sus antecesores en tamaño y capacidades.

El vehículo apodado Curiosity (Curiosidad) está dotado de un brazo de 2,10 metros (siete pies) que lleva en el extremo un martillo automático y un láser para romper y penetrar las rocas del planeta rojo.

La nave, que despegará el sábado, tiene una capacidad notable: puede analizar las rocas y el suelo con una precisión sin precedentes. La misión tiene un costo de 2.500 millones de dólares y el explorador tendrá una batería nuclear.

"Esta es la máquina de ensueño de un científico especializado en Marte", dijo Ashwin Vasavada, científico adjunto del proyecto del Laboratorio de Propulsion a Chorro de la NASA.

Una vez en el planeta rojo, el explorador buscará compuestos orgánicos o que contengan carbono. Aunque Curiosity no tiene capacidad para detectar la presencia de organismos vivos, los científicos confían en que la misión les permita determinar si Marte tiene, o tuvo, lo necesario para el sostén de vida microbiana.

Curiosity será "la pieza de equipo más grande y más compleja que se haya colocado en la superficie de otro planeta", dijo Doug McCuistion, director del programa de exploración de Marte de la NASA.

El explorador tiene 3,05 metros de largo, 2,74 metros de ancho y 2,13 de altura hasta su mástil. Tiene el doble de tamaño que sus antecesores, Spirit y Opportunity, pesa una tonelada y lleva 10 instrumentos científicos. Su nombre formal es Mars Science Laboratory, o MSL (Laboratorio Científico de Marte).

Curiosity será transportado primero en una nave espacial, descenderá mediante un mecanismo de propulsión y un sistema de cables similar a las grúas aéreas que utilizan los helicópteros para colocar equipo pesado en lugares inaccesibles en la Tierra.

Debido a su gran peso, el Curiosity no podría descender con amortiguadores de bolsas de aire que reboten sobre la superficie, tal como las que utilizaron los exploradores rodantes Mars Pathfinder en 1997 así como Spirit y Opportunity en 2004.

Es el tipo de descenso de precisión que las autoridades dijeron beneficiará a los exploradores humanos que se posen en Marte.

Según las previsiones, el Curiosity llegará en agosto al cráter Gale, rico en minerales, ocho meses y medio después de que emprenda su travesía de 569,6 millones de kilómetros (354 millones de millas) a bordo de un cohete Atlas V.

NASA: http://marsprogram.jpl.nasa.gov/msl/

Convierten vidrios ordinarios de ventanas en concentrador solar


Ingenieros del MIT han creado un sofisticado y económico método para convertir el vidrio ordinario en un concentrador solar. La tecnología se vale del vidrio de ventanas, al que se le aplica un recubrimiento a modo de pintura o barniz, que recoge y encauza los fotones.

Las aplicaciones son virtualmente infinitas, en el futuro un edificio de oficinas podría obtener gran parte de su energía mediante sus ventanas “tintadas”. Una de las grandes promesas de esta tecnología es que puede resultar muy práctica para reducir el coste de la energía solar.

Debido a que los materiales usados son baratos, relativamente fáciles de introducir a escala industrial, y fáciles de agregar a los paneles solares existentes, los investigadores opinan que la tecnología podría estar disponible comercialmente en el plazo de tres años.

Durante este periodo, la tecnología será perfeccionada para crear un dispositivo que durará el periodo de 20 a 30 años necesario para un producto comercial de esta clase.

26 noviembre, 2011

La temperatura global podría subir entre 3 y 6 grados a fines del siglo XXI


Entre tres y seis grados centígrados aumentará la temperatura global de aquí al final del siglo XXI, quedando por sobre los niveles preindustriales, un escenario de cambio climático de graves consecuencias, según anunció hoy la OCDE.

Este es el principal mensaje de un informe sobre el cambio climático divulgado hoy por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en vísperas de la conferencia de Durban que comienza la semana próxima, donde pidió a los gobiernos lograr un acuerdo internacional.
La OCDE advirtió de que sin nuevas políticas de contención de las emisiones de efecto invernadero, las energías fósiles seguirán manteniendo su peso relativo actual, un 85 % del total.

Eso conduciría a un volumen de concentración en la atmósfera de 685 partes de dióxido de carbono (CO2) o equivalentes por millón, muy lejos de las 450 que los científicos consideran que permitirían limitar el calentamiento climático global a dos grados centígrados.

“Los costos económicos y las consecuencias medioambientales de la inacción política del cambio climático son significativas”, advirtió el secretario general de ese organismo, Ángel Gurría.

La organización cifra el cambio de las políticas actuales para mitigar el calentamiento de la tierra a dos grados centígrados, lo que se considera una hipótesis de efectos asumibles. Los datos de aumento posible de la temperatura toman como referencia los que había antes del comienzo de la era industrial.

En concreto, las medidas para modificar el panorama energético que se augura para 2050 y reducir las emisiones de efecto invernadero en un 70 %, sería del 5,5 % del Producto Interior Bruto (PIB).

Una cifra que los autores del informe relativizaron, al subrayar que significaría que el crecimiento de la economía mundial en los cuatro próximos decenios sería del 3,3 % anual en lugar del 3,5 %, un recorte de dos décimas.

Pero sobre todo pusieron el acento en que no alterar las políticas actuales entrañaría desarreglos medioambientales que afectarían mucho más a la economía. El informe Stern de 2006 había anticipado pérdidas permanentes del consumo por habitante superiores al 14 %.

La media de emisiones de CO2 por habitante era de 10,6 toneladas al año en 2008. Luxemburgo encabezaba la lista con más de 20 toneladas, seguido por Australia y Estados Unidos, con 18. Chile, México y Turquía aparecían con cinco toneladas por persona.