Todo aquel
que vaya a casarse en Balikpapan (Indonesia)
debe plantar un árbol. Lo dice una nueva Ley. Esto quizá puede parecer
anecdótico, pero refleja una situación desesperada: Indonesia figura desde hace
dos años en el Libro
Guinness de los récord con una triste marca, ser el país con el
ritmo más rápido de deforestación del mundo.14 enero, 2012
Para poder casarse deben plantar un árbol
Todo aquel
que vaya a casarse en Balikpapan (Indonesia)
debe plantar un árbol. Lo dice una nueva Ley. Esto quizá puede parecer
anecdótico, pero refleja una situación desesperada: Indonesia figura desde hace
dos años en el Libro
Guinness de los récord con una triste marca, ser el país con el
ritmo más rápido de deforestación del mundo.El museo más ecológico del mundo
El museo más
verde del mundo es el edificio de la Academia
de las Ciencias de California, una obra maestra de la arquitectura valorada
en $500 millones, que nace como un organismo vivo del terreno donde se ubica y,
a la vez, alardea con lo mejor de las innovaciones técnicas, materiales
reciclados y diseño bioclimático.En tan solo cinco meses desde su inauguración ha alcanzado un millón de visitantes.
El espacio es simplemente sorprendente. Captura la atención su “techo vivo” de
2012, un año crucial para la construcción de un futuro sostenible

El año 2012 que ahora comienza ofrece oportunidades privilegiadas para hacer frente a los graves problemas socioambientales a los que nos enfrentamos. Problemas bien conocidos y estrechamente relacionados (destrucción de recursos esenciales, contaminación pluriforme y sin fronteras, cambio climático de gravísimas consecuencias o crecientes desequilibrios sociales inaceptables e insostenibles) sobre los que la comunidad científica viene llamando fundamentadamente la atención y que reclaman medidas para las que cada vez disponemos de menos tiempo.
Esto es lo que advertía hace escasas semanas
Pese a ello Durban constituyó un rotundo fracaso, posponiéndose una vez más la adopción de los acuerdos necesarios, debido a que muchos gobiernos, medios de difusión y buena parte de la ciudadanía, están centrando su atención exclusivamente en la crisis económica y en la búsqueda de beneficios a corto plazo, perdiendo de vista su vinculación a la grave degradación socioambiental. Y esto es lo que seguirá sucediendo, a menos que logremos crear un clima social que exija el final de estas políticas suicidas y la adopción de las medidas necesarias para sentar las bases de un futuro sostenible.
2012 ofrece una ocasión privilegiada para crear ese clima. En primer lugar porque en junio tendrá lugar la Cumbre de
Y en segundo lugar porque
